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Adicto

fuente


Me he convertido en un ser obsesionado en plasmar lo que siento. Sin ninguna razón porque no quiero que igual nadie los lea. Cada día, cada tarde, cada noche. No era así hace unos meses, no sé en qué momento me comencé a volver un adicto a la escritura.

Siento que aveces no doy lo que quiero dar y borro y vuelvo hacerlo, hasta enamorarme de lo que realmente esté sintiendo.

¿Pero como puede llamarse a eso?, ¿ansiedad? Lo que sea es algo que siento muy adentro de mí, quiere salir, quiere explorar a mis manos relatando todo lo que en mi cerebro encuentre y sienta.

No hay una razón, no hay un motivo, quizás sí, «calmar mis desesperos «, aún así no cesa de crecer ese sentimiento o no se si llamarlo don.

Siempre pienso, casi todos los días, que va a llegar el momento donde se apague la luz de mis ideas, pero no es así. Es como una fuente que sigue emanando más y más.

Siempre estoy ansioso, a no volver a memorizar esa parte de inspiración que me llega sin querer y hace que me vuelva cuidadoso hasta de no pensar más. Ser un adicto a tus sentimientos y sentir la necesidad de plasmarlos puede ser atractivo. Pero a la vez espeluznante.


Atentamente:

Ezer Ledezma

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